


¿Qué es el HIFU?
El HIFU (siglas en inglés de ‘ultrasonido focalizado de alta intensidad’) es una técnica de medicina estética cuyo objetivo es eliminar la grasa localizada y reducir la flacidez mediante ablación térmica. Este tratamiento funciona mediante la aplicación de un haz de ultrasonido de alta frecuencia y energía que, mediante un efecto lupa, actúa sobre las capas profundas de la piel sin dañar las superficiales.
La concentración del ultrasonido aumenta la temperatura de la zona tratada a unos 65-75 grados. El aumento de temperatura hace que la grasa comience a deshacerse para que después sea eliminada de forma natural a través del organismo. Asimismo, el HIFU estimula la producción de colágeno y elastina, consiguiendo que la piel se tense y tonifique.
¿Dónde se aplica?
El HIFU se puede usar en varias partes del cuerpo:
- Cuello
- Brazos
- Cartucheras
- Abdomen
- Cara interior de los muslos
- Zona superior de la rodilla
Efectos del HIFU
El HIFU se utiliza para conseguir estos efectos:
- Eliminar adipocitos y cúmulos de grasa para remodelar el cuerpo.
- Tensar, tonificar y rejuvenecer la piel, eliminando o reduciendo la flacidez de forma natural.
- Eliminar la celulitis.
- Disminuir las arrugas y líneas de expresión.
Beneficios del HIFU
- Es una técnica no invasiva.
- No daña los tejidos adyacentes a la zona tratada.
- Reduce las líneas de expresión gracias a la estimulación del colágeno y la elastina.
- Destruye la grasa de forma permanente.
- Minimanmente molesto.
- Se puede usar en cualquier tipo de piel y durante todo el año.
Contradicciones del HIFU
El HIFU no se puede aplicar en:
- Zonas con heridas abiertas, lesiones o acné severo.
- Personas con marcapasos.
- Personas con implantes o rellenos en la zona a tratar.
- Embarazadas o mujeres en periodo de lactancia.
- Personas con enfermedades cutáneas que puedan alterar la cicatrización, herpes simple o queloides.
- Pacientes en tratamiento con anticoagulantes o con trastornos hemorrágicos.